Por Jorge Olmos Contreras
En la jerga periodística sucede de todo, desde agresiones, recordatorios del 10 de mayo aunque no sea mayo, chascos, errores, sorpresas y hasta demandas y denuncias penales. Uno pensaría que le puede ocurrir cualquier cosa, menos ser objeto de una agresión de otro reportero o de alguien que siendo o no periodista, esté en los medios de comunicación.