Por Jorge Olmos Contreras
Analistas y periodistas de Guadalajara contaban en lo corto las formas de hacer política de Carlos Lomelí Bolaños, decían que no era confiable, que era un hombre doble cara y que su principal “virtud” era la de negociar a costa de lo que sea, incluso si de traicionar a sus amigos se tratase. Por lo visto en los días recientes al interior del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), sus críticos tienen toda la razón, ya que prefirió darle la espalda al doctor Francisco Sánchez Peña para obtener su candidatura a la presidencia municipal de Guadalajara.