Por Jorge Olmos Contreras
La demencia política del hotelero Gabriel Igartúa Sánchez ya es preocupante, o se hace el orate o navega en aguas que nunca lo van a regresas a sus épocas de abundancia en las que imperaba el cochupo y la corrupción, por eso quizás se vuelva a hundir en el fango al calificar de “irresponsable y falta de sensibilidad” al gobierno federal por no dar respuesta “aún” a la solicitud que hizo el gobierno del Estado (léase Enrique Alfaro) de recursos económicos por las afectaciones que dejó el Huracán Nora.