Por Jorge Olmos Contreras
La situación legal y jurídica se les complica cada vez más a los propietarios del restaurante “El Vallartense”, ya que además de haber construido el establecimiento en terrenos propiedad del Seapal, el Plan de Desarrollo Urbano Municipal prohíbe la operación de este tipo de comercios en al menos 60 metros a la redonda de la planta de tratamiento de aguas residuales donde se ubica precisamente el llamado cárcamo Mojoneras.