Por Jorge Olmos Contreras
La Fiscalía de Jalisco no solo no ayudó a la señora Estela Valdez de Quinard en la búsqueda de su hijo Ernesto y su amigo Martín Hernández desaparecidos en Coyuca de Benítez, Guerrero el año pasado, sino que además de detenerla y ponerla a disposición del juez de control oral, Iván Eduardo Fajardo García –quien el pasado viernes 02 de julio la vinculó a proceso por supuesto trata de personas y le dictó un año de prisión preventiva oficiosa, sin considerar que es una señora de la tercera edad, por tener 77 años—la criminalizó en un boletín de prensa emitida el sábado 03 del mismo mes, donde la calificó como “prófuga de la justicia” y por “obligar a sostener relaciones con los huéspedes (a una mujer que es la principal señalada por la desaparición de Neto Quinard) a cambio de dinero”.