Por Jorge Olmos Contreras
Todo un caso para las autoridades sanitarias y la Comisión de Arbitraje Médico es el que representa el doctor David Camacho Domínguez y sus dos auxiliares, Edith Huescas Ordoñez y María Ulloa Arvizu, quienes en los últimos meses se han dedicado a lucrar con los pacientes que caen en sus manos, haciendo además mal uso de instalaciones hospitalarias que les prestan o les arrendan por algún tiempo. Se han convertido en auténticos mercaderes de la medicina que, sin la menor ética cívica, moral o profesional, lo mismo le amputan la pierna a un joven, que le arrebatan algún bien a una familia que haya tenido la necesidad de ser atendida por este grupo de vivales que pululan en algunos nosocomios.