Por Gerardo Sandoval Ortiz
Animados en grado de excitación, pero al mismo tiempo confundidos se hallan nuestros amigos del Partido Acción Nacional. Por un lado escuchan sobre la posibilidad del regreso de Fernando González Corona y al mismo tiempo les hablan de las aspiraciones de Hugo Lynn Almada, a quien asocian preciosamente con el magnate de los tiempos compartidos.