Por Gerardo Sandoval Ortiz
En plena temporada de estiaje del 2014, en las inmediaciones del paraje conocido como “el caimán bravo”, parte de las Marismas Nacionales de Nayarit, ocurrió una pelea campal que entre los protagonistas dejó secuelas y consecuencias. Desde la oficina del Subsecretario general del gobierno de Nayarit, Carlos López Dado se dividió a los pobladores y se les incitó a pelearse. Los habitantes de la comunidad El Cantón se organizaron, hicieron frente a los agresores, los expulsaron y lograron echar atrás el proyecto de construir granjas acuícolas en las lagunas que por décadas les ha dado de comer.