Por Jorge Olmos Contreras
En ocho audios que operadores de la plataforma digital UBER hicieron llegar a este medio de comunicación, se quejan de que algunos clientes son muy exigentes, pese a que las tarifas por el servicio son excesivamente bajas. Un chofer comenta que los usuarios no piden, sino que exigen agua y hasta dulces, mientras que otros ordenan que los vehículos vayan a velocidades no permitidas por el reglamento; unos más, ni siquiera dan las gracias o dejan una propina para el refresco.