Por Jorge Olmos Contreras
Mientras algunas tiendas departamentales sí aplicaron medidas para solidarizarse con sus clientes como Liverpool que decidió diferir los pagos en cuatro meses, hay otras empresas que no lo hacen, por el contrario, presionan a sus abonados con cobros de intereses moratorios, envían mensajes y realizan llamadas de advertencia y hasta utilizan mensajeros para hablar con las personas que no han pagado desde la última quincena de marzo, poniendo en riesgo además la salud de sus trabajadores y cuentahabientes al tener contacto cercano al momento de dejar los avisos.