Por Jorge Olmos Contreras
La investigación ordenada por el gobernador de Nayarit, Miguel Ángel Navarro Quintero a las transacciones de bienes inmuebles en Nuevo Vallarta (ahora Nuevo Nayarit) y gran parte de la franja turística de esa entidad, está poniendo al descubierto cómo algunos ex directores del Fidecomiso Bahía de Banderas (FIBBA) –todos empujados por los secretario estatales de turismo y de ahí para arriba por ex gobernadores priistas y panistas—hicieron de este organismo su mina de oro, al grado de otorgar en arrendamiento valiosos terrenos por tres mil pesos mensuales, que después se constituían en fideicomisos para construir y vender departamentos hasta en 350 mil dólares, poco más de seis millones de pesos al tipo de cambio actual.