Por Gerardo Sandoval Ortiz
El sábado fue el agasajo que Javier Bravo Carbajal preparó para sus amigos en el salón Cesar, allá camino a Rancho El Pirulí. El domingo se acumuló la chamba a nuestros amigos priistas; el partido los llamó para el inicio de una nueva etapa de sus jornadas sociales y debían apresurarse a reunirse en el feudo de Armando Villaseñor. Ahí varios padrinos tenían caballos pura sangre para la elite del PRI. Fue la cabalgata organizada por el dueño de Tequila Don Roberto, cuyo amigo Rafael Rodríguez Herrera, el famoso “Orejón” lo ha convencido de meterle dinero en patrocinios al PRI y él costeó gastos y bebidas a la cansada cabalgata que concluyó en el rancho del restaurantero, allá rumbo a Las Palmas.