Por Jorge Olmos Contreras
Se llama Rafael Bustos, tiene un negocio de hamburguesas y recién abrió un antro de “alitas” sobre la avenida México, a la altura de la agencia municipal Las Mojoneras, donde sus vecinos lo conocen por su prepotencia, a tal grado que le han puesto el mote de “El Cacique de Mojoneras”, porque, dicen, es el único que desafía a las autoridades municipales para que lo dejen estacionarse en lugar prohibido.