Por Jorge Olmos Contreras
No solo ha traicionado a sus amigos en diferentes proyectos políticos mientras estuvo en las filas del Partido Revolucionario Institucional (PRI) –léase el caso del ex candidato a la presidencia municipal de Puerto Vallarta, Andrés González Palomera--, sino que también se ha convertido en el “chapulín” por excelencia (por brincar de un partido a otro) y encima de todo este background, fue declarado como autor de violencia política contra la mujer en razón de género por el Tribunal Electoral del Estado de Aguascalientes.