Por Jorge Olmos Contreras
Muy arrepentido debe estar el gobernador de Nayarit, Roberto Sandoval Castañeda, al haber convertido en alcalde de Bahía de Banderas a un sujeto corriente, machista y corrupto que en apenas 100 días de administración ya hipotecó los servicios públicos a la Iniciativa Privada, utilizó recursos públicos para defender a un sobrino que atropelló y mató a una niña, mandó golpear a presos de la cárcel municipal y corrompió a algunos regidores de oposición, con dinero líquido del Ayuntamiento, para que le aprobaran un Presupuesto de Egresos de 636 millones 139 mil 331 pesos para el ejercicio fiscal 2015, de los cuales más del 70 por ciento estará destinado a gasto corriente, específicamente a sueldos, salarios y compensaciones jugosas a amigos y familiares del primer edil.