Caso “Don Juan”: Max Lomelí y Susana Carreño se unen para intimidar; uno pide $ 16 millones y la otra amenaza con “La Mañanera”

Por Jorge Olmos Contreras

Han surgido nuevos datos del caso Juan Ramírez López --mejor conocido como Don Juan-- aquél señor que perdió un juicio de carácter civil y tuvo que ser desalojado de una casa que él mismo comprometió por deudas que acumuló cuando se dedicaba a vender enciclopedias, ya que ha trascendido que el abogado Maximiliano Lomelí Cisneros se sentó a platicar con los abogados de su contraparte para pedirles la friolera cantidad de 16 millones de pesos para “detener el asunto” y ya no exponer a la familia Rodríguez en las redes sociales ni en los medios de comunicación.

‘Max Loperdí’, como también lo conocen en círculos de abogados, habría dicho a sus interlocutores --que estaban sentados en un restaurante que está sobre la avenida Francisco Medina Ascencio, casi esquina con Los Tules—que él pretendía quedarse con la casa de don Juan (que está en la avenida Las Américas) porque le gustaría poner ahí una cafetería.

La respuesta fue un NO contundente. Le recordaron que su cliente (ahora don Juan) había perdido el juicio, que todo lo demás era mediático, por lo que Max Lomelí se levantó y se fue por donde vino, sin llegar al “acuerdo” millonario que pretendía por dejar de molestar a la familia Rodríguez.

MENTIRAS, EL SIGUIENTE NIVEL

Y como no obtuvo nada, Max Lomelí pasó al siguiente nivel para seguir manipulando la información del caso “Don Juan” y mentir a la opinión pública, ya que el pasado jueves 16 de septiembre organizó una “protesta” a las afueras de la fiscalía de justicia, dizque para exhibir corrupción.

Y para causar lástima, se llevó al señor Juan Ramírez López en su silla de ruedas y se puso de acuerdo con la locutora y periodista Susana Carreño, para tratar de presionar a la fiscalía –otra vez, de forma mediática--, alegando que hace tiempo don Juan interpuso una denuncia por fraude y que la fiscalía no le dio seguimiento; que archivaron la Carpeta, que por lo tanto (sic) había corrupción y que alguien había pagado dinero para que se hiciera esto, lo cual, por supuesto, es una gran mentira.

Pero lo más interesante vendría después, ya que el abogado Santiago Ramírez Jiménez, mejor conocido como Chago –y quien fue subdelegado de la misma fiscalía—se sumó al equipo de abogados de don Juan y también acudió a la “protesta pública” del jueves 10, por lo que al verlo ahí, un Agente del Ministerio Público le dijo a Max Lomelí que “ese señor” (apuntando a Chago que pretendía pasar desapercibido viendo su celular) era el subdirector cuando se presentó la denuncia de don Juan, por lo que si a alguien tendrían que reclamar por supuesta corrupción, era precisamente a Santiago Ramírez… Chago no sabía en dónde meter la cara por la tremenda exhibición pública.

TODO POR DINERO

Ahora bien, la opinión pública y los lectores deben entender y saber que Max Lomelí persigue un fin económico, no es que le importe don Juan, lo que le importa es tratar de quedarse con la casa que antes fue del señor Juan Ramírez López, por lo que sigue mintiendo y manipulando junto con Susana Carreño.

Por ejemplo, lo que no dijo Max Lomelí ese jueves de “protesta pública”, es que la fiscalía había citado a “Las Lupitas” (Lupita e Iris, además de Ulises, hijos de don Juan Ramírez y el mismo don Juan) para declarar por los delitos de ciber acoso y violencia de género. Antes, ya habían sido arraigados por la misma fiscalía.

Sin embargo, Max Lomelí siguió mintiendo. Les dijo a los reporteros que fueron a la “protesta” que habían citado a sus clientes con solo tres días de anticipación (sic).

Otra vez volvió a mentir Max Lomelí, toda vez que el citatorio para que declararan “Las Lupitas”, don Juan y su hijo Ulises, tiene fecha del 19 de julio de este 2026. De hecho, el jueves 10 de septiembre tendrían que haber declarado ante el Ministerio Público de Atención Temprana, Lupita, Ulises y Juan, los tres de los mismos apellidos.

Y el viernes 11 de septiembre, estaban citados a declarar Iris y la otra hermana.

EL ENGAÑO… Y LA MANIPULACIÓN

Pero Max Lomelí trata de engañar a la sociedad, al manifestar que este es “otro tema”. Y por supuesto que no es otro tema, al contrario, el citatorio judicial contra estas personas es para que declaren el por qué hicieron mal uso de las redes sociales y la violencia de género que provocaron.

No obstante, entre Max Lomelí y Susana Carreño, pretenden seguir engañando a la gente, y por ello tratan a como dé lugar hacer pasar como víctimas, tanto a don Juan como a sus hijas, quienes fueron las que realmente orquestaron el linchamiento mediático contra una mujer.

LOS DENUNCIADOS

En este sentido, también se sabe que hay otras 20 personas denunciadas por ciberacoso y violencia de género, entre otras, uno de los reporteros que Susana Carreño utiliza para sus fines aviesos, Edgar Dante Treviño.

Es claro que los más de 20 denunciados por ciber acoso, de una manera irresponsable hicieron comentarios en contra de toda la familia Rodríguez, despectivos, humillantes, sin conocer el fondo del asunto, ya que ellos, mediante la manipulación de información, los hicieron ver como villanos, cuando no saben que don juan perdió por un juicio seguido, por una mala estrategia de defensa y porque no tenía la razón, es decir, todo es mentira. Y lo único que está haciendo la familia Rodríguez al denunciar, es precisamente ejercer un derecho para contrarrestar esa violencia digital y de género.

Sin embargo, ahora que la familia Rodríguez está defendiendo su imagen y su reputación --por el daño que les ocasionaron en las redes sociales--, los “opinadores” que cayeron en el juego de Max Loperdí y Susana Carreño, se dicen víctimas… Al rato van a decir que los citatorios es una “persecución judicial”.

Todos debemos hacernos responsables de nuestros propios actos, de lo que escribimos, publicamos y difundimos.

VENDEN “LA MAÑANERA”

Lo más lamentable de todo esto, es que la señora Carreño, al presumir que la fiscalía está “violando” sus derechos, los de don Juan, sus hijas y los “opinadores”, se fue corriendo a una oficina para amenazar con que, si seguían haciendo esto (citar a los involucrados), ella iría a “La Mañanera” para denunciarlos.

En otras palabras, Susana Carreño vende “La Mañanera” de Claudia Sheiumban Pardo y hasta amenaza a funcionarios con exponerlos en el programa de la presidenta de la República si no hacen lo que ella les pide.

Ojalá que en la Secretaría de Gobernación tomen nota de este tema para evitar que alguien lucre o amenace con “La Mañanera”; porque de un tiempo a la fecha, se ha descubierto el modus operandi entre el abogado Max Lomelí y la señora Carreño, pues mientras la periodista ataca a ciertos empresarios inmobiliarios, el abogado de las víctimas de Susana es Max Loemlí, es decir, se juntan y hacen acuerdos para presuntamente hacer negocios.

Hay por lo menos un caso documentado de contubernio entre la Carreño y Max Lomelí, que ha afectado sobremanera a una empresa inmobiliaria.

EN ESTADO DE INDEFENSIÓN

Pero bueno, volviendo al caso de Don Juan, es realmente inadmisible que, por tratar de ganar el asunto en los medios de comunicación y las redes sociales, Max Lomelí y su equipo dejen en estado de indefensión al señor Juan Ramírez, ya que la estrategia de estos abogados --en vez de ponerse a estudiar y defender el asunto--, ha sido querer dar lástima con el señor y defender que es un adulto mayor y que por ello no lo podían lanzar de la vivienda… pero precisamente por estos descuidos y porque nunca tuvieron razón, perdieron los juicios.

Hay que recordar que el Tribunal Colegiado ha determinado ejercer la acción judicial y que don Juan siempre fue oído y vencido, y que todo mundo le respetó sus derechos.

Por ello, es bastante desagradable observar cómo, en la última manifestación que se hicieron los ofendidos porque los citaron, se hayan presentado solo para hacer el espectáculo mediático. Y en vez de cumplir con su trabajo, de entrar y revisar el asunto y acompañar a sus clientes en la comparecencia, optaron por hacer el escándalo afuera de la fiscalía para después retirarse, dejando a su cliente en estado de indefensión.

Bajo esta tesitura, es muy predecible que, si un juez dicta una sentencia condenatoria en contra de don Juan y sus hijas por el ciber acoso y violencia de género, vayan a querer echarle la culpa otra vez a fiscalía… pero si esto ocurre, sería porque los abogados de Max Loperdí no los están defendiendo como debe ser.