Por Jorge Olmos Contreras
Sumergido en una verborrea insultante contra el gobierno federal y ahora contra los medios de comunicación, el gobernador Enrique Alfaro Ramírez se ha mostrado incapaz y por lo tanto incompetente, para disminuir los índices de violencia que azotan algunas regiones del Estado, particularmente la zona metropolitana de Guadalajara, donde todos los días se registran ejecuciones que podrían estar relacionadas con grupos de la delincuencia organizada, pero también asesinatos de jóvenes víctimas del inseguridad pública que corroe Jalisco y que tuvieron la mala fortuna de estar en la calle, acudir a alguna fiesta o toparse con criminales que les cayeron mal y que por ese simple hecho decidieron privarlos de la vida.